Muy cansados y con ganas de dormir en una cama! eso no paso hasta unos dias dpes...
Nos recibieron los primos de la mamá de Facu, mi compañero de aventuras, con unos mates y nos dieron lugar para descargar las mochilas (que no lo dije, pero empezaron excesivamente pesadas, en Merlo se descargaron bastante y en Salta se van a descargar más aún).
Fuimos a recorrer la avenida principal y a comer a un restaurant/bodegón genial, muy barato, y donde por primera vez apreciamos el tamaño de las porciones que se sirven los sanrafaelinos: con lo que ellos llaman un plato, nosotros dos comemos tranquilos, y por ahí hasta nos sobra (¡y somos "de buen comer"!).
A la noche paramos en el Hostel Trotamundos, y nos llevaron a Valle Grande, a 40km de la ciudad. Después de un mini tour por el cañón del Atuel, nos dejaron en Rincón de la Ensenada, el último camping de la ruta, a orillas del río Atuel y rodeado de sierras (entre ellas una sierras llamadas milhojas que se ven como un milhojas grande con dulce de leche :))
Nos atendió don Carlos, que después de charlar un poco nos hizo un mini descuento, porque planeábamos pasar 15 días en su camping.
Armamos por primera vez la carpa, y descansamos.
Estuvimos 7 días nada más, porque sin vehículos no se puede hacer mucho en San Rafael: pasan 3 colectivos por día por el valle, y los horarios si bien están escritos en algún lado no se cumplen demasiado estrictamente, con lo cual perder un colectivo es fácil, y cansarse de esperarlo también.
Descansamos y disfrutamos mucho el río, los árboles y la pileta.
Nos atendieron genial, y nos prestaron todo lo que nos olvidamos: cables, luces y demás.
Hicimos rafting, ambos por primera vez, en el mismo Atuel (nivel 1 y 2 según nos dijeron), y fue increíble.
La otra excursión que pudimos hacer sin pagar fortunas y sin tener un vehículo fue recorrer una parte del cañón. Pero el recorrido hasta el Nihuil son 45km, y las subidas para nosotros no acostumbrados no son sencillas. No hicimos más de 2km de montaña (y otros 5 para llegar allá), hasta decidir volver. Igualmente, el paisaje del lago y las montañas fue totalmente increíble.
Después de haber hecho un viaje relámpago al centro en colectivo y visitar la oficina de turismo confirmamos que no podíamos conocer mucho más allá arriba, con lo que el 16/12 a la mañana levantamos la carpa. Nos despedimos de Carlos y dejamos saludos a Nieves (su suegra, una viejita buena onda que, como vio que soy rubia, creyó que yo era de la raza aria y empezó a criticar al servicio doméstico y a los planes trabajar).
A las 14.40 tomamos el colectivo y a las 16 llegamos al Hostel Hipólito que es muy cerca del centro y estamos prácticamente solos por que todavía no empezó la temporada.
That's all folks!
(by FMF & Me)